Abre tu puerta cerrada


Abre tu puerta cerrada
Que ne tu mano está la llave
El amor a ti te vela
Partemos rosa, partemos de aquí.
Yo demandi por la tu hermozura
Como te la dio el Dió;
la
hermozura tuya escura
la merezco sólo yo.


viernes, 26 de octubre de 2012

India



India andaba descalza, a oscuras. Llevaba un largo camisón blanco, su larga melena ondulada rubia, realzaba aún más sus ojos negros. Sentía el suelo muy frío, tan helado como su corazón. Hacía semanas que no se levantaba de su cama, había perdido por completo la noción del tiempo, pero ahora empezaba a recobrar el “sentido”, la sensación de encontrarse viva.
Olvidó por completo el momento y la razón por la que había dejado de ver, India deambulaba sin rumbo ante la atenta mirada de la más oscura de las noches. De repente sintió la necesidad de pararse; se “aferró” a su largo colgante dorado en forma de llave, y se lo acercó hacia el pecho, sintiendo el aumento de los pesados latidos de su corazón. 

La joven creyó que en ese mismo instante iba a ahogarse, sola, ante el ruido que ella misma desprendía, por la falta de aire de sus pulmones. Su mano derecha, buscó el apoyo de la pared, sintió la aspereza del papel que la cubría, y cerró los ojos mientras suspiraba.
Poco a poco comenzó a sentirse mejor, pero sus ojos seguían sin distinguir ningún tipo de luz. Decidió palpar sus ojos con las manos, y quedó aterrada al comprobar que permanecían abiertos. Incrédula ante la situación, los cerró en un par de ocasiones para comprobar que no estaba soñando, pero no percibió cambio alguno.

Continuó su recorrido hasta llegar a una especie de bordillo o escalón. A la chica todo le resultaba desconocido, al igual que toda aquella negritud que le cubría por completo.  Se sentó mientras experimentaba el impacto de una suave brisa en su rostro, y simplemente respiró, tratando de sosegarse, de tranquilizarse.

- ¿Qué es lo que siento? - se preguntó para sí, quizás con la intención de que alguien pudiese responderle, pero no obtuvo contestación alguna.  Una lágrima de impotencia se escapó de una de sus pupilas, acompañado de una especie de susurro que se entremezclaba con el aire, y que le decía que se levantara y que continuase su camino.

Poco a poco comenzó a sentir sus pasos más firmes, y aquel frío que  anteriormente traspasó sus pies como un cuchillo, se transformó en una sensación mucho más cálida.
Hoy India al fin había despertado, había encontrado una razón para atravesar la oscuridad que le envolvía. Ese motivo, era ella misma.

¿Cuántas veces andábamos ciegos por el mundo, sin rumbo, sin percatarnos de todas las cosas maravillosas que suceden a nuestro alrededor?
Los ojos de India se habían ido apagando, habían estado a punto de borrar de su mente su momento más mágico y personal, ver amanecer cada día.

Un sinfín de imágenes  vinieron a su cabeza, algunas de ellas inedintificables, y una sonrisa empezó a dibujarse en su cara. Por un momento había olvidado que estaba viva. Era posible que hoy se encontrara entre tinieblas, pero ella estaba ahí: podía sentir aquel hielo que traspasaba sus extremidades, el aire que inspiraba por la nariz, el sonido de aquel piano que llegaba en la lejanía, etc.

India apretó con fuerza la llave que portaba como colgante, anduvo unos pasos,  y sintió el fuerte ruido de una puerta que se cerraba a sus espaldas. Seguidamente el sonido de otra puerta, esta vez que se abría, y que provenía de enfrente, le sobresaltó de nuevo.

Una fortaleza le “impregnó” e hizo que acelerara sus pasos. Instantáneamente sus ojos pudieron identificar  una inmensa luz, que se hacía más poderosa, al ir llegando a esta nueva vía, que se abría ante la figura de India.

8 comentarios:

  1. Por fin!!! Me encanta como escribes creo que sabes que me tienes enganchada!!! jajaja, espero que estés pensando en el próximo porque yo ya empiezo a hacer la cuenta atrás!!! un beso

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    1. En primer lugar me gustaría agradecerte que me hayas escrito para contarme tu opinión a cerca de mis entradas. Para mí es fundamental conocer vuestras impresiones,es muy recompensante y motivador.
      Por cierto,es un auténtico privilegio poder "parecerme",al menos una pequeñísima parte a Gala,uno de los grandes de la narrativa,(ojalá). Una última cosa,nos conocemos?,es que con tanto seudónimo ya no se quién es quién,je,je,je.

      Un abrazo grande y espero que continúemos hablando.

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  3. Atrapa desde el inicio, me gusta cómo escribes y las historias que cuentas, tocando la fibra, mostrando sentimientos, con unas descripciones realistas que permiten que el lector visualice cada escena que plasmas. Ni un pero al contenido, sobre la forma me parece un acierto el color de fondo elegido, da tranquilidad y sosiego, en línea con tus textos, y contrasta con la contundencia de las imágenes con las que acompañas tus entradas.Y dos apuntes, destacaría más el título del blog y pondría algún gadget en los laterales.

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