
Era el último objeto de valor que le
quedaba, por eso se hacía tan complicado.
Paula intentaba serenarse, su padre si estuviese junto a ella, le animaría y le daría fuerzas, pero era el último vínculo que la unía a él. Permaneció durante unos instantes ante el mostrador de la tienda de empeño, intentando que apareciese una señal, algo que le hiciese sentir que estaba haciendo lo correcto. Paula cerró los ojos, respiró y levantó la cabeza. Lo hacía siempre que quería hablarles o pedirles consejo. De esa manera los sentía más cerca.
Todo había comenzado seis años atrás,
aquel fatídico mes de enero del 2006 cuando su madre, Carolina, falleció en un
accidente de coche. Decían que las desgracias venían juntas, y todas ellas estaban
golpeando con dureza a la familia Rodriguez- De la fuente.
Tras el
fallecimiento de su madre, Paula tuvo que ver como su padre, un reputado
arquitecto madrileño, era despedido del estudio en el que había trabajado desde
hacía más de 35 años. Fue en ese momento cuando abandonó su sueño de ser
bailarina para echar una mano en casa.
Pero las deudas de su padre y la incapacidad
de hacerles frente, les llevó a tener que vender su lujoso chalet de Pozuelo y
mudarse a un pequeño apartamento a las afueras de la capital. Lo vendieron
absolutamente todo, era tal el agobio económico de la familia, que ni tan
siquiera su padre tuvo que decirle que pusiera a le venta sus vestidos de
primeras firmas. Y así, mes tras mes, pudo comprobar cómo decenas de
compradoras se hacían con sus pertenencias a través de eBay: ropa, ordenador,
joyas, iphone, etc.
A Paula no le importaba tener que
desprenderse de todos sus objetos. Ahora su máxima preocupación era estar cerca
de su padre y ayudarle lo máximo posible. Desde pequeña tuvo claro que quería
ser bailarina, por ello su familia decidió que se formara en las mejores
escuelas de danza de Madrid. En ciertas ocasiones, numerosos familiares le
habían echado en cara que no dejara su vana ilusión y que hiciera algo de
provecho. En definitiva, que buscara un trabajo serio, ¿pero qué era un trabajo
serio? Al parecer, para muchas personas todo lo que envolvía el ámbito
artístico era una especie de hobby. La mayoría de sus parientes infravaloraba
su profesión, y le presionaban para que buscara un trabajo, según ellos, más
acordes a sus características. En una ocasión, su tía Cayetana le había
humillado en un encuentro familiar, diciéndole que si con 24 años no había
entrado en ninguna compañía de prestigio, sería posiblemente porque no tenía
suficiente talento.
Pero su máximo apoyo siempre habían sido
su padre y su madre, le habían hecho creer en ella, y habían apostado por su
talento. Su padre siempre le decía que la vida estaba llena de obstáculos, pero
que esas dificultades hacían a las personas más fuertes, y más comprometidas
con la existencia.
Su profesora de danza le había animado a
no abandonar su sueño, advirtiéndole que hacía tiempo que no veía a una
bailarina de sus características: con tanta elegancia, y sobre todo con esa maestría
en sus movimientos y en su forma de expresar, aunque al parecer, esa pasión por
dedicarse al mundo de la danza le impedía por otro lado, que en las audiciones
no diera lo mejor de ella. Paula tenía tantas ganas, le movía tanto entusiasmo,
que llegaba a perjudicarla. Le resultaba chocante, pero su propio deseo la
estaba alejando de su sueño.
Una noche, al llegar a casa, su padre le
estaba esperando despierto con su bata de raso azul marino en el sillón ocre
del salón. Paula se sobresaltó al encontrarse con su padre con una luz muy tenue.
-
Papá, vaya susto! ¿Qué haces levantado?
Su padre se
quitó las gafas de pasta marrón y le contestó:
-
Vete haciendo la maleta, que nos vamos
en dos semanas a Nueva York. Ya está vendido el apartamento. ¡Cariño ahora sólo
estamos tú y yo!, y no voy a permitir que no puedas cumplir tu sueño. Tú has
nacido bailarina, y morirás siendo una bailarina. Si en este país nadie quiere
darte una oportunidad, nosotros iremos a buscarla.
Paula se quedó paralizada y no dijo
nada, su padre prosiguió:
-
No hay nada que pensar, vamos a empezar
una nueva vida allí. El tío Agustín ha facilitado mucho el tema del papeleo,
porque como sabes, trabaja en la embajada de Estados Unidos. Y bueno…vas a
poder entrar en la escuela que querías. He vendido lo poco que nos quedaba. Yo
intentaré buscar trabajo allí, que por lo que me han dicho, las cosas andan
algo mejor ¡Así que dame un beso y dime que me quieres!
Paula se tiró a sus brazos, al principio
no pudo articular palabra. Más tarde le dijo:
-
Gracias por estar aquí conmigo, por ser
como eres, y por hacerme la hija más feliz del mundo.
Pero en Nueva York, la ciudad de los
sueños de Paula, la vida estaba a punto de darle el último golpe. Su padre
moría de un ataque al corazón cuando sólo habían transcurrido dos meses y medio
desde su llegada. Y allí, completamente sola, tuvo que hacerse cargo de todo.
La joven invirtió una gran parte de los ahorros en repatriar el cuerpo de su
padre para que fuese enterrado junto a su madre, no sin antes ofrecerle una
misa funeral en una iglesia cercana a su domicilio.
Su familia, tanto materna como paterna, no
paró de culparle de la locura a la que había sumido a su padre. Y no sólo eso,
también le acusaron de malgastar el poco dinero que le quedaba de su familia en
una vana ilusión. Paula se encontraba totalmente derrotada, por eso se negó a
volver a España, no quería estar cerca de unas personas que no le mostraban
ningún tipo de afecto y que vivían en un entorno en el que ella no se sentía
identificada.
Tuvo que dejar sus clases de danza en Nueva York mientras veía como su dinero iba desapareciendo, hasta verse obligada a vivir en la calle. La chica se aguardaba del frío en los bajos de la escalera de un edificio, arropada con una manta que le había hecho su madre cuando era pequeña y tapada por cartones. Pero de lo que estaba segura, es de que su padre, que ahora se encontraba en el cielo protegiéndole junto a su madre, nunca le abandonaría. En cada momento del día se comunicaba con ellos y les pedía fuerza, y sobre todo que no se olvidaran de ella.
Esta era una de las razones que habían
llevado a Paula a acudir hasta la tienda de empeño para intentar conseguir algo
de dinero y asegurarse comida durante unas semanas. La primera lágrima cayó por
el rostro de la joven. Sentía que desprenderse de la alianza de casado de su
padre era alejarse de él. Paula salió de la tienda con 200 dólares más
totalmente hundida. Seguidamente, se dirigió de nuevo a los bajos de su
improvisada casa, la escalera de emergencia de aquel edificio de ladrillo.
Nada más llegar sacó de su mochila, de
la que nunca se desprendía, un bonito joyero de madera oscuro. Se retiró el
pelo, e introdujo la llave que llevaba como colgante en la cerradura. La
bailarina de su cajita comenzó a bailar mientras Paula observaba la última foto
tomada en la navidad del 2005, antes de que comenzara su pesadilla.
De pronto, la música de la cajita comenzó a entremezclarse con una melodía mucho más poderosa procedente del edificio de enfrente. Paula la reconoció al instante, se trataba del Lago de los cisnes. Una extraño impulsó la llevo a levantarse, y allí completamente sola, comenzó su particular adaptación de Tchaikovsky. Se encontraba totalmente tranquila, dispuso su joyero unos metros frente ella, y pensó en regalar la función a sus padres, frente a la fotografía de su joyero. Paula alzó con firmeza sus brazos, sintiendo profundamente cada nota de la melodía. Sus extremidades se movían solas.
Lo que Paula no sabía, es que
precisamente en la ventana de enfrente del lugar de donde venía la música,
alguien le observaba atentamente. Dos minutos después, el señor que le miraba
tras el ventanal salió en su búsqueda. Al llegar a su encuentro, pocos segundos
antes de que finalizase la música, el caballero le aplaudió efusivamente. La
chica, algo sofocada y sin poder mediar palabra, retrocedió algunos pasos. El
señor sonriente y con un sonado acento inglés británico le dijo:
-
¿Qué haces aquí? Tú tienes que venirte a
trabajar conmigo.
Mr. Spool, un afamado y reputado
director de danza clásica, nacido en Gibraltar y afincado en Londres desde
hacía más de 40 años, le comentó que llevaba semanas realizando audiciones
frente a ella, en el edificio blanco. Y como había quedado impresionado con su talento
y su destreza artística, no tenía dudas, quería que ella fuera la protagonista
de su nuevo montaje. Paula, le comentó la difícil situación que estaba viviendo
y los enormes problemas con los que se estaba encontrando. Sin embargo, Mr
Spool acordó que él le pagaría todo a cambio de que ella formara parte de su
elenco, y que más tarde ella se lo devolvería con su primer sueldo. A lo que no
estaba dispuesto el director inglés, era a perder a una bailarina de su
categoría.
De esta forma, y tras duros meses de
ensayos, la joven se subía a los escenarios de Nueva York encabezando el
cartel. La función fue un rotundo éxito y la crítica no paró de envolver en
elogios a la chica española que había enamorado a todos los asistentes allí
presentes.
Tras finalizar la función, llegó el
momento en el que Paula, ante un potente foco y la atenta mirada del público,
que no parecía dispuesto a dejar de aplaudir, salió de manera individual a
agradecer su asistencia. Se dispuso en mitad del escenario, radiante y con una
esplendida sonrisa. De inmediato el público se puso en pié y comenzó a aplaudir
con más fuerza. Paula sintió la necesidad de fijarse en los rostros de las
primeras filas, fantaseando poder encontrarse con sus padres, hecho que no
sucedió.
Paula cerró los ojos, subió la cabeza
hacía el cielo, y dirigió su mirada de nuevo a las primeras filas. Allí, a
escasas butacas de distancia, estaba su madre, con un precioso vestido azul
celeste, el pelo recogido y con el collar de perlas que le había regalado su
padre en su último cumpleaños. Le aplaudía, mientras lloraba y le enviaba
besos. Su padre, justo a su lado, se puso la mano derecha en su pecho, mientras
gritaba:
-
¡Lo conseguiste princesa!
Paula miró de nuevo hacia arriba mientras
lanzaba besos y agradecía el respaldo del público.
Dos días después, la prensa española se
hacía eco del gran éxito de la bailarina española. Su tía Cayetana, en compañía
de unas amigas, leía avergonzada el editorial del diario El País, en el que ponía:
España forma el talento y lo exporta al resto del mundo: Paula Rodríguez-De la fuente.
-
¡Esta es mi querida sobrina Paula,
siempre supe que llegaría lejos!
Lo bueno de seguir tu blog, amigo Jose, es poder comprobar cómo evoluciona. El contenido se mantiene coherente y las entradas periódicas le dan consistencia. Pero el diseño ha mejorado mucho, sobre una base que ya era buena. Me parece perfecta la selección de los 10 top, imagen incluida, que permite leer más que la última entrada. La incorporación de votación de las entradas que más han gustado también es un acierto porque al lector le permite reflexionar y al autor seguir los gustos de los lectores. Muchas gracias por delitarnos con este derroche de buen gusto.
ResponderEliminarYa encontramos con facilidad el nombre del autor. Creo ver cosas nuevas en el blog desde el punto de vista técnico. Por ejemplo el facilitarnos la votación por la llave que más nos ha gustado, es muy acertado. El traductor. Me sigue pareciendo muy interesante el Top entradas y su distribución. Sus actualizaciones son puntuales. Vamos, todo estupendo.
ResponderEliminarHola José!
ResponderEliminarComo indico a todos no valoraré el contenido escrito, porque una de las ventajas de este universo digital es que cada uno escribe de lo que quiere, y como no estamos en “periodismo escrito” sino en “Diseño de publicaciones” pues a lo mío que es el diseño.
Usaste una de las plantillas clásicas de blogger. Entiendo que te interesa más lo que publicas que el diseño. Tal vez ese aliciente misterioso que aporta el título reclama un diseño igual de inquietante y literario.
Ten cuidado con los saltos de línea cuando especificas los texto de dialogo quedan algo separados unos párrafos de otros y terminan alargando más de lo necesario las entradas que realizas.
Con las entradas de la primera página, la que muestra los textos de forma cronológica podrías acortarlas con un elemento que hay en editor que permite indicar el punto de corte para esa entrada. Una vez entras en el texto para leerlo se ve con toda su extensión.
Intuyo que has puesto un playlist con un reproductor mixpod. Debes ser cuidadoso con estos elementos porque en ocasiones no muestran el objeto. Además es bueno ver si aportan algo positivo al blog.
Del contenido poco que comentar que no se haya dicho ya, del diseño darte mi enhorabuena por incluir cada vez más recursos y más enlaces así como por fomentar la participación de los que lo vemos desde fuera, enhorabuena.
ResponderEliminarFresco y juvenil, así es como se refleja tu blog nada más entrar en él. La combinación de colores está acorde a sus contenidos, como te dije hace unos días. Los elementos que has elegido acompañan a la ligereza visual lograda. La maquetación, estructuración y la tipografía no pueden ser más idóneas. Y el contenido del blog es increíble, para un chico de esta —mía también— edad. ENHORABUENA!!!
ResponderEliminarHola José, me gusta el diseño de tu página porque es sencillo, con colores que me evocan tranquilidad y acordes con los contenidos que escribes. Me parece una página completa y que para tus seguidores tiene mucha utilidad ya que, por ejemplo, pueden acceder a los contenidos anteriores de una forma sencilla y directa. Y me figuro, que como le das utilidad al blog es interesante conocer que tipo de contenidos les gusta más a los que entre en la La llave de José.
ResponderEliminarPues a mi me gusta el color del blog, el contenido y todo lo que concierne al blog!!! Cada semana que lo leo me planteo de donde sacas tantas ideas y entiendo que hagas uno por semana porque es complicado saber que escribir cada día pero guardas bien el secreto del contenido eh? jeje.
ResponderEliminarEspero que esto sea algo que recuerdes como empezó y que te sirva, para ver cuando lees lo que te escribe la gente lo que vales, y que lo que haces lo haces muy bien.
Contando las horas para ver el de esta semana.